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miércoles, 29 de mayo de 2013

Un paseo por las cubiertas de la Catedral de Sevilla

Este fin de semana he llevado a cabo un sueño que tengo desde hace mucho tiempo, conocer la catedral de Sevilla desde las alturas, andar pos sus tejados, subir por sus escalinatas, fotografiar sus entresijos y atravesar los pasillos que hay a modo de balaustrada bajo las vidrieras en el interior del templo. Esta visita se puede hacer realidad muy fácilmente, precisa eso sí, reserva con antelación a través de esta página web.
En la época almohade Sevilla era la ciudad más importante al norte del estrecho de Gibraltar y Marraquech su homónima en importancia al sur del mismo. Por tanto, la reconquista de la ciudad en el siglo XII supuso para los cristianos una gran hazaña y quisieron que este triunfo de la fe cristiana sobre el islam quedara patente con una gran obra, la Catedral de Sevilla. Según la tradición oral en la época se dijo "Hagamos una iglesia tan hermosa y tan grandiosa que los que la vieren labrada nos tengan por locos" y así sucedió, se creo la Catedral más grande del mundo. Hay una lista de Catedrales grandes y la de Sevilla ocupa el tercer lugar tras la del Vaticano y la de San Pablo en Londres; yo esto nunca lo había entendido muy bien hasta hace poco y la historia es de la siguiente manera, la Catedral de San Pedro y la de San Pablo son más grandes que la de Sevilla en planta, es decir, que la distancia desde la puerta al Altar Mayor es mayor, pero en superficie (en metros cuadrados) la Catedral de Sevilla es la más grande de todas. La Catedral de Sevilla tiene 10000 metros cuadrados solo contando el templo, si se añade además el patio de los naranjos, la Capilla Real y su campanario (la famosísima Giralda) asciende a 25000 metros cuadrados. Hoy os hablaré de las características únicas de esta Catedral, que se aprecian de forma clara, diferente y curiosa paseando entre las gárgolas desde su tejado.
La Catedral de Sevilla se construyó en el siglo XV en estilo gótico, se contrató a un francés, Charles Gauter, para que construyese una enorme Catedral al estilo de las grandes catedrales de Europa del momento, pero, a parte de su enorme tamaño que ya hemos comentado,  esta Catedral tiene muchas peculiaridades que la hacen muy diferente al resto de templos góticos europeos. Yo, con mi mochila preparada estaba allí un sábado a las 9 de la mañana dispuesta a conocer todos estos secretos y entresijos que nos muestra el tour por las alturas de la Catedral.

El acceso al tour se hace subiendo por una estrecha escalinata de caracol que queda justo al lado de la Puerta principal de la Catedral, la Puerta de San Miguel, en la Avenida de la Constitución. El grupo era de aproximadamente unas veinte personas, todos muy agradables y atentos a las explicaciones de nuestro guía.
Al llegar arriba sales a un pasillo exterior justo al lado del Rosetón de la Catedral, con unas vistas excepcionales de la Portada, la Avenida de la Constitución y la ciudad.

En el exterior nos explica el guía que vamos a seguir ascendiendo por esa escalera, vamos a entrar de nuevo y vamos a cruzar toda la planta del templo por dentro desde las alturas, esto no me lo esperaba y fue la sorpresa más excepcional de la visita. Nos dijeron que como era la primera visita de la mañana, la de las nueve, nuestro paso por el pasillo superior interior del templo coincidía con la misa matutina, por tanto tendríamos que estar en silencio. No os podéis imaginar la sensación tan magnífica que se tiene al cruzar todo el templo al lado de las vidrieras, las bóvedas y los cruceros escuchando de fondo los cánticos en latín de los curas que estaban abajo en el coro. Para que os hagáis una idea de por donde transitábamos os dejo esta foto, el pasillo que veis que queda justo bajo las vidrieras es el que usábamos para cruzar por el templo.
Nada más salir desde el exterior a ese pasillo interior te encuentras con el rosetón que unos segundos antes habías visto desde la perspectiva exterior.

El colorido, la laboriosidad con la que están hechas las vidrieras y la grandiosidad de los techos me tenían embobada todo el recorrido.
Terminado este periplo interior, salimos de nuevo a la luz esta vez estamos literalmente sobre el tejado de la catedral, el suelo que pisamos es ondulante debido a las formas de las cúpulas, sí, estábamos caminando sobre ellas. Una nueva particularidad de la Catedral de Sevilla es que tardó muy poco tiempo en construirse, aproximadamente unos 73 años (sin contar las ampliaciones posteriores), este escaso tiempo de construcción en comparación con el resto de Catedrales góticas europeas con más de cien años de construcción, es que a parte de su gran mano de obra, la catedral no posee tejado, es decir su cubierta es una enorme azotea, esto fue posibles gracias a las cálidas temperaturas de Sevilla donde nunca nieva y el tejado de tejas o de metal se puede suprimir y este detalle aligeró mucho los obras.

Un detalle curioso son la especie de "setas" que podéis apreciar en el suelo de las fotos, el guía destapó una de ellas, son agujeros que usaban para meter las poleas y así subir a la cubierta todo el material para la construcción. Al mirar por el agujero se podía ver el suelo de la Catedral.

Desde esa zona hay unas vistas de excepción del Precioso Patio de Los Naranjos y de la Giralda. Como he dicho antes, hay peculiaridades que hacen a esta Catedral gótica diferente al resto de Catedrales góticas europeas y una de ella son sus huellas almohades. Como mucho de los templos en nuestra tierra, esta Catedral se construyó sobre la mezquita árabe que existía en ese mismo lugar con anterioridad a la reconquista. Muestra de esta herencia almohade quedan dos de las zonas más características de nuestra Catedral y que son señas de identidad de la misma. Por un lado, su precioso campanario, la conocidísima por sí sola Giralda de Sevilla, antigua torre alminar de la anterior mezquita árabe. 
Y por otro lado el precioso y soleado Patio de los Naranjos, antiguo patio de abluciones de la mezquita árabe , con su monumental Puerta del Perdón, puerta almohade que da acceso al patio desde el exterior.

Continuamos nuestro "sendero por los tejados", esta vez pasando justo al lado de nuestra torre vigía, la Giralda, por esa zona se pueden apreciar aun más las ondulaciones de las cúpulas y los estratégicamente diseñados sistemas de salida de agua para evitar el embolsamiento.
Llegamos a la cabecera de la catedral, que contiene otras peculiaridades que hacen diferente a esta Catedral. Este edificio a diferencia del resto de Catedrales, se empezó a construir "por los pies", es decir, desde la portada hasta el Altar Mayor y su ábside no termina en forma semicircular como el del resto de Catedrales góticas, su ábside termina, como podéis apreciar en esta foto, en ángulo recto.
El culpable de estas peculiaridades que acabamos de mencionar, es el edificio que podemos ver en la foto al fondo (el ojo de luz con cristaleras), la Capilla Real y las pugnas que desde el inicio de la construcción  tuvieron los Reyes, que querían dar la gran importancia al templo por la Capilla Real y el Cabildo, que quería dar importancia a la Catedral en sí. Por ello, aunque desde el principio el primer lugar donde se daba misa era en esta Capilla, los curas decidieron empezar el templo desde la portada para postergar la llegada de la construcción del ábside donde debería de estar la Capilla Real y cuando llegó el momento de construirlo idearon esta forma de ábside en ángulo recto que deja desbancada y en un segundo plano a la Capilla Real y a su acceso; y realza el Altar Mayor con uno de los retablos más grande que se conoce. Desde esa zona hay unas vistas preciosas del Alcazar y de las torres de la Plaza de España.
Terminamos esta visita de aproximadamente una hora y media de duración. Si quieres con el mismo ticket de la visita de la cubierta puedes continuar haciendo la visita, ya por tu cuenta, del resto del templo y de la Giralda. Hacía muchos años que yo no subía a la Giralda, así que me decidí y de esta forma, en solitario, porque fui la primera en entrar (no abren hasta las 11 la Catedral y la Giralda, pero como yo venía de hacer el tour de la cubierta de las nueve de la mañana , ya estaba dentro y pude entrar antes de que los japoneses sacasen la entrada y se llenase todo de turismo), con el sonido de fondo de las castañuelas de Los Seises que ensayaban en el interior del templo para el Corpus que tendría lugar a la semana siguiente y de las campanas, subí hasta la cima de la Giralda, su campanario y contemplé bajo la bruma de la mañana a mi ciudad en silencio.



4 comentarios :

  1. Si ya tenía ganas de pasear por la cubierta de la Catedral de Sevilla, con esta entrada me han dado más, así que en cuanto pueda estaré ahi en lo alto disfrutando de las vistas y admirando la catedral desde otros puntos de vista a los que no estamos acostumbrados, seguro que se ve diferente y reparas en detalles que desde abajo no llegas a apreciar. Muy buena entrada y felicidades por las fotos, preciosas. Un besote guapa!

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  2. Una reseña magnífica, las fotos preciosas .. ¡qué ganas de ir! En la próxima visita a Sevilla esto cae.
    Un besazo

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