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martes, 7 de julio de 2015

Siena ¿Porqué contratar seguro de viaje en Europa?

Mi etapa de Siena es decepcionante para quien entre buscando información sobre la ciudad. Pensábamos dedicar un día entero, un sábado, a pasear por sus calles, conocer sus iglesias y degustar su gastronomía, pero todo se truncó la mañana del viernes. Tras el desayuno y el paseo por San Gimignano decidimos parar un rato a jugar en el parque que os detallé en la entrada de San Gimignano antes de irnos a pasar la tarde a Volterra.
Y como siempre suele pasar en estos casos, en una décima de segundo cambiaron todas nuestras prioridades, teniéndonos que ir rápidamente a Siena, no para ver su Catedral ni su famosa Piazza del Campo, sino para acudir a su hospital por una urgencia.

Os he escrito esta entrada para haceros reflexionar, viajamos muy tranquilos a Europa solamente con la Tarjeta Sanitaria Europea (aquí os explico sus prestaciones) porque con ella nos atienden en la sanidad pública del país visitado sin problemas, haciéndose cargo la sanidad española de pagar la factura de la asistencia. Esto es así, pero si vamos más allá y no solo pensamos en quien pagará la factura, sino que nos planteamos otras cuestiones como... si nos pasa algo realmente urgente ¿Sabemos donde acudir con ella? ¿sabemos si el sistema de urgencias del país es el mismo que en España? ¿Cómo tenemos que llamar a una ambulancia? Hay urgencias que pueden esperar, pero hay otras en las que por desgracia la premura es decisiva para la supervivencia...Os cuento mi caso, porque para nosotros fue fundamental llevar un seguro, sin el seguro sé que al final hubiésemos encontrado la misma asistencia pero no en el tiempo récord que lo hicimos. Por suerte nuestra urgencia no resultó tan apremiante, pero por desgracia la vida nos ha enseñado que en cualquier momento podemos sufrir una emergencia grave, que para eso nunca se está lo suficientemente preparado y que toda ayuda siempre viene bien.

Mi hijo mayor se tropezó tontamente, con tan mala suerte que se dio con el filo del banco del parque justo al lado del ángulo del ojo. Los cortes en la cara sabía que sangraban muchísimo, pero cuando es tu hijo el que echa sangre a borbotones, chillando y la sangre sale del ojo, hasta para el más curtido la escena no es tranquilizadora. La verdad es que pensando a posteriori todos actuamos correctamente, mi marido cogió al niño consolandolo, mis amigos salieron disparados a pedir ayuda para saber donde acudir, mi mente se bloqueó con el único objetivo de pensar que era lo prioritario en ese momento y tras examinar con frialdad la herida (ya digo, cuando es tu hijo cuesta ser objetivo) sabía que la cura de primeros auxilios la podía hacer yo perfectamente, pero que la herida era compleja y lo que tenía que hacer es llevar a mi hijo a un centro especializado porque un cirujano plástico era el único que podía hacer bien el trabajo de sutura en ese lugar y donde además, en el hospital, si fuese necesario también le podrían hacer radiografías de la órbita, etc. Pero estábamos perdidos en un pueblo pequeño de la Toscana, las carreteras eran regulares, muchos no nos entendían ¿dónde acudíamos? no sabíamos si allí había Centro de Salud. Mis amigos se informaron de que justo al lado estaba la Misericordia, ¿Misericordia? ¡Dios mío que mal suena eso! Al final dedujimos que aquel sitio, con nombre tan medieval en castellano, era un punto de socorro. Allí nos dirigimos con nuestra Tarjeta Sanitaria Europea y no había nadie. Era solo una sala de curas con una pequeña sala de espera donde, tras llamar un buen rato, salió una especie de celador que nos informó que el equipo había salido y que estaría al llegar. Viendo que tardaban mi mente seguía dandole vueltas, sabía que teníamos que ir a un hospital, pero no tenía ni idea de donde ir. Tenemos el seguro médico de Adeslas, antes de viajar nos informamos y sabíamos que nos cubría la asistencia en Italia; así que llamé, le expliqué a la operadora el caso, le dije que necesitábamos ir a un hospital por el tipo de herida y por la edad de mi hijo (tres años). Me dijeron que colgara, que se informaban y me llamarían. A los cinco minutos me llamaron, me dijeron el hospital más cercano (el de Siena), que estaba a 35 minutos en coche , me mandaron la ubicación por mensaje al móvil, me informaron que en urgencias ya estaba el nombre de mi hijo, que nos estarían esperando y que si había algún problema les llamásemos de nuevo. Ya que estábamos allí decidimos esperar un momento al médico del punto de socorro, tardó en llegar veinte minutos, cuando lo vio dijo que no necesitaba sutura, cosa que yo me esperaba ¿quién se va a poner a suturar a un niño de tres años con una herida al lado del ojo en un punto de socorro?, pero es que ni lo curó, me dio una caja de puntos de aproximación para que se los pusiese yo (¿yo? pensé) y punto y pelota. Yo ni le discutí el diagnóstico, ni le puse pegas al título de enfermera que me acababa de otorgar de golpe, como ya tenía mi dirección nos fuimos al hospital de cabeza. El hospital al que nos mandaron los del seguro era un macrohospital público, allí nos atendieron my bien, trataron a mi hijo con mucho cariño, al final el médico de urgencias me explicó que preferían no suturar con hilo, que no sabían el resultado en el párpado y que podía quedar alguna cicatriz retráctil que impidiera cerrar bien el ojo, que últimamente usaban cola, una especie de "Super Glue" que afrontaba los dos bordes de la herida y que su tipo de herida era compatible con eso. Curaron a mi hijo, nos hicieron esperar dos horas por el tema de la posible conmoción, estas dos horas fueron, sin lugar a ninguna duda, las más felices de mis dos hijos en todo el viaje, sí oís bien, en la sala de espera de pediatría había una zona con todo tipo de juguetes y mis hijos se volvieron locos.

Tras leer mi crónica del suceso podréis pensar que la asistencia fue pública en todo momento, que no fuimos a ninguna Clínica Mayo ni nada parecido y que con la Tarjeta Sanitaria Europea hubiésemos conseguido la misma asistencia. Pues es verdad, pero lo hubiésemos conseguido con tanta celeridad ¡NO! A veces media hora puede ser crucial para muchas patologías, así que nosotros ya no lo dudamos, sea al fin del mundo, o sea en Europa, nosotros preferimos viajar con seguro de viaje.

De Siena aun así conservamos un bonito recuerdo. En la zona de la muralla conseguimos dejar el coche aparcado de forma gratuita, los niños después del día tan movidito se quedaron dormidos a las seis de la tarde en el carrito doble y nosotros dimos un paseo tranquilo por la ciudad con ellos dormidos. La catedral nos pareció espectacular, como ya os he mencionado me encanta el contraste del mármol con la piedra toscana y me pareció un edificio súper elegante. Mis amigos, que cuando en el hospital nos dijeron que todo estaba bien, se habían adelantado, pudieron entrar dentro (nosotros llegamos después de la hora de cierre) y quedaron maravillados por el precioso pavimento de la misma.










Callejeando llegamos a la Plaza del campo, donde se celebra la famosa carrera de caballos del Palio.



Cuando nuestros hijos despertaron de su tardía siesta, cenamos en el primer sitio que encontramos, filetes y patatas fritas. Callejeamos un poco más al caer la noche y tras el susto el día regresamos a nuestro apartamento en San Gimignano.

A los que me habéis leído, que mis palabras no os desanimen para viajar con niños, hay que ser realistas, saber donde se viaja y tener un mínimo de planificación. A mi hijo esto mismo le podría haber sucedido en casa y a lo mejor en mi ciudad la asistencia hubiese sido peor... o mejor... en la vida nunca se sabe, lo que nunca se debe hacer es temer al miedo.

Puedes ver todo nuestro viaje en los siguientes post:

11 comentarios :

  1. ¡Menudo susto! La verdad es que soy de las que viaja por Europa solo con la Tarjeta Sanitaria Europea... La próxima vez me lo replantearé y posiblemente contrate también un seguro de viaje!

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    1. Sí que fue un buen susto, pero bueno son cosas que pueden pasar en cualquier lugar y por ello no hay que temer viajar. Un saludo Mari Carmen!!

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  2. Nosotros siempre llevamos solo la tarjeta sanitaria cuando vamos por Europa pero claro, vamos solos sin niños. Con peques toda precaución es poca! Al final menos mal que todo quedó solo en un susto.
    Por cierto, tenéis unas fotos preciosas de Siena!

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    1. Gracias por lo de las fotos y más viniendo de vosotros con las fotos tan bonitas que tenéis. Gracias por pasarte por aquí!

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  3. Vaya susto! doy fe de lo que sufriste, menos mal que solo fue eso, el susto. Nosotros al viajar sin niños por Europa no llevamos seguro extra, pero en viajes extracomunitarios siempre, nadie está libre de un hueso roto o una apendicitis por poner un ejemplo. Preciosas fotos :)

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    1. Gracias Caliope y gracias por tus ánimos durante el suceso!!

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  4. Nosotros desde que dejamos de viajar solos también contratamos un seguro privado. Afortunadamente, hasta ahora no nos ha hecho falta pero lo que tú dices, ahí está por si fuera necesario. Hasta ahora era algo en lo que nunca pensamos pero con niños es imprescindible :)

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  5. Muy de acuerdo, solos llevas la responsabilidad de ti mismo, con tus hijos eres responsable de otras personas y toda precaución es poca. Un saludo familia viajera ;-)

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  6. Muy de acuerdo, solos llevas la responsabilidad de ti mismo, con tus hijos eres responsable de otras personas y toda precaución es poca. Un saludo familia viajera ;-)

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  7. Muy de acuerdo, solos llevas la responsabilidad de ti mismo, con tus hijos eres responsable de otras personas y toda precaución es poca. Un saludo familia viajera ;-)

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  8. Muy de acuerdo, solos llevas la responsabilidad de ti mismo, con tus hijos eres responsable de otras personas y toda precaución es poca. Un saludo familia viajera ;-)

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