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domingo, 10 de abril de 2016

Visita a las minas de Riotinto con niños

Ayer realizamos una excursión a las Minas de Riotinto en la provincia de Huelva, elegimos hacer el tour completo de todas las zonas visitables en el recinto del Parque minero Minas de Riotinto. Aquí en su web podréis ver horarios, precios y visitas. Aunque yo os explico un poco nuestra visión de la excursión con unas particularidades especiales, ya que la hicimos veintiuna personas, diez de ellos niños menores de cuatro años y con niños todo tiene una visión diferente. Adelanto que nos ha parecido una actividad muy apropiada y divertida para hacer con los más pequeños, trenes, paseos por túneles con cascos, juegos en ríos raros para ellos (por su color, olor y peculiaridades)... hacen que en toda la jornada los niños pasen de una sorpresa a otra.


Lo primero que hice antes de visitar la zona es, como siempre, escribir un cuento a mis hijos sobre este lugar, para que se fuesen familiarizando con lo que verían "Los marcianos en las minas de Riotinto". Relacioné la zona con Marte por el color rojo similar del paisaje con este planeta, lo que no he sabido hasta realizar la visita, es que es cierto que el paisaje es muy similar al planeta Marte. Tanto, que científicos de la NASA, tienen un laboratorio en el pueblo donde estudian el terreno y el río; y ya han determinado estas similitudes con datos curiosos que después os cuento.


Riotinto es un pueblo minero de la provincia de Huelva, que está en la Faja Pirítica Ibérica, una zona geológica de materiales, de origen volcánico y sedimentario, con más de 300 millones de años de antigüedad, que va desde el suroeste de Portugal hasta la provincia de Sevilla.

 De la web http://es.slideshare.net

La mano del hombre con la explotación minera de la zona de siglos de antigüedad (data de la prehistoria, edad de bronce y también hay vestigios de la época romana), así como las características minerales del terreno, hacen que el paisaje tenga una belleza y peculiaridades muy características, difíciles de encontrar en otro lugar. La llegada de los ingleses en el siglo XIX, un consorcio financiero con mayoría de capital británico compró la explotación minera en 1873 y esto hizo que la comarca se llenase de ingleses, que revolucionaron el pequeño pueblo. La revolución no solo fue industrial, sino también social, trasladaron su forma de vida y costumbres como si de una colonia inglesa se tratase. Por ello en el pueblo, hay una amplia huella inglesa y se puede hacer un viaje en el tiempo hacia la época colonial victoriana.

Antigua bandera que está en el club inglés de "Bella Vista", con el reflejo de un salón del mismo en el cristal del cuadro

En 1954 la mina pasó a manos estatales, por lo que los ingleses abandonaron la explotación. Hasta nuestros días la minería en la zona ha pasado muchos altibajos, hasta que en 2001 se decidió cerrar por los bajos precios de los metales. Hoy en día, debido al alto precio del cobre, un consorcio extranjero de países como Chipre, China o Canadá, han vuelto a poner en funcionamiento la actividad, con un proyecto de vida de funcionamiento minero en la zona de al menos veinte años.


La explotación turística de la zona está gestionada por la Fundación Río Tinto, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la conservación del patrimonio histórico-minero de la comarca. Todo el centro de interpretación del Parque minero de Riotinto tiene sede en el Museo Minero Ernest Lluch de la localidad. Como curiosidad deciros que el museo tiene el nombre de este político catalán del PSC, ministro de sanidad de los ochenta, debido a que fue el primer presidente de la Fundación Río Tinto y tras su asesinado por la banda terrorista ETA en el año 2000, se decidió poner al museo su nombre.

Se pueden hacer varias visitas turísticas, por un lado la visita al Museo Minero, a la "Casa 21" (casa visitable  del barrio ingles Bella Vista), por otro lado la visita a una explotación minera, la llamada "Peña del Hierro" y por último el recorrido en el tren minero junto al fascinante Río Tinto y donde se aprecia la actividad de la mina y su impacto en el terreno. Se pueden hacer una o varias visitas, en la web os dejo los horarios y precios de todas. Nosotros decidimos hacer la visita completa de todo (18 euros adultos, 15 euros niños mayores de 4 años y 3 euros menores de 3 años). Para poder disfrutar del precio de grupo (14 euros adultos y niños de más de 4 años, menores de 3 años gratis) hay que ser un grupo superior a treinta personas. También podréis hacer solo tren, solo museo o solo mina, pero yo os recomiendo hacerlo todo porque merece la pena. Os recomiendo llamar por teléfono antes si tenéis alguna duda, a mi me las respondieron muy amablemente. Nosotros al ir con niños, necesitar más tiempo de relax o de juegos y no apretar la agenda, decidimos hacer la visita de la siguiente manera.

-Llegada al Museo Minero a las 11 horas
-Visita guiada a la Peña del Hierro a las 12 horas
-Tren Minero, en vez de hacerlo a las 13:30 después de ver la mina, como lo suele hacer todo el mundo, nosotros decidimos esperar y hacer el recorrido de las 17:30 horas, para no hacer tantas actividades seguidas y no cansar a los peques. El recorrido es de 12 kilómetros y más o menos hora y media.
-Picnic en el campo.
-Vista al barrio inglés "Bella Vista". La "casa 21" no la pudimos ver porque solo se visita por las tardes de 16 a 19 horas. Mi recomendación es que si queréis ver la casa lo hagáis antes de montar en el tren de las 17:30. Nosotros decidimos no ir a verla porque nuestros hijos a esa hora estaban encantados jugando en el campo y nos dio pena interrumpir su juego, por eso decidimos ir al barrio inglés después de montar en el tren, aun sabiendo que la casa 21 estaría cerrada ya.

Visita al Museo Minero:

El museo está ubicado en el antiguo hospital construido en la época de control británico de la mina. Los ingleses al llegar a Riotinto venían con un ambicioso proyecto, donde no solamente explotarían el mineral, sino que revolucionarían la mina con sus nuevas formas de explotación y maquinaria, realizarían una vía férrea para llevar el mineral al Puerto de Huelva (el tren en el que después montaremos) con toda la logística que ello conlleva, construyeron barrios enteros para el personal inglés y para los trabajadores, zonas de recreo (Riotinto presume de ser la cuna del fútbol en España, exportado aquí por los ingleses) y hospital para hacer frente a los accidentes y enfermedades que la actividad minera ocasionaba. Por tanto, os podéis imaginar la revolución en ese pequeño pueblo onubense que supuso la llegada de estos vecinos europeos con sus "modernidades". Aquí una foto del exterior del museo, donde se aprecia su construcción típica colonial.

En el exterior del museo
En el interior del museo hay una exposición detallada de la explotación minera en la zona, no ya desde la llegada de los ingleses, sino desde que comenzase hace siglos. De hecho, uno de los platos fuertes del museo, es esta recreación de una típica mina romana, la foto la apreciaréis muy luminosa por el flash de la cámara, pero en realidad no es así, todo el recorrido por la galería está en la penumbra que seguramente habría bajo tierra, con el suelo repleto de humedad y charcos, el teñir de los martillos picando en la piedra centellea en los oídos, así como las norias, respiraderos... están perfectamente recreados. Mi hijo pequeño de dos años, que siempre quiere ir en libertad por todos lados, me agarraba fuerte la mano por la galería y muchas mamás decían que iban rápido para salir prontito, así que os podéis imaginar que la recreación de estar en un pasadizo minero romano es bastante verídica. Los niños salieron alucinados, como si hubiesen estado sumergidos en una película de misterio.

Entrada a la simulación de mina romana

Otro de los platos fuertes del museo es la exhibición de maquinaria, sobre todo estas enormes locomotoras de vapor que realizaron a principios del siglo XX el trabajo de transporte del mineral desde las distintas cortas y el recorrido hasta Huelva para llevarlo al puerto. Los niños encantados subieron a ellas e intentaron darle a todas las palancas que veían. ¡Menos mal que no las pusieron en marcha!




En la siguiente foto tenéis una recreación de un quirófano del antiguo hospital hoy sede del museo. En la visita a la mina, el guía nos hablaba de las duras condiciones del trabajo en las cortas a cielo abierto, pero sobre todo en el interior de las galerías y de la cantidad de accidentes que ocurrían. El polvo que se respiraba provocaba muchísimos problemas pulmonares en los mineros, esto y los accidentes, hacían que la vida media de un minero fuese de 35 años, hoy algo impensable en nuestro medio.


En el interior del museo también hay un bar y tenéis a cubierto una zona bien preparada con mesas para hacer picnic, una buena opción para comer con los niños si el día está lluvioso.

Junto con la entrada al museo está incluida la entrada a la "casa 21". En la taquilla del museo podéis comprar la entrada conjunta para realizar todas las visitas y reservar el horario que mejor os interesa de tren. Porque desde este lugar es donde se organizan todas las visitas y desde donde parten los tours hasta las distintas localizaciones.

Mina "Peña del Hiero"

Tras comprar el ticket en el museo, te dan un papel para ponerlo tras el cristal delantero de tu coche y te indican que esperes el aviso en megafonía. Tras el aviso, parte del parking del museo una furgoneta azul a la que tienen que seguir en caravana todos los coches de las personas interesadas en la visita. La mina se encuentra a unos 10 km del pueblo. La visita tiene de interesante tres cosas, conocer una mina en galería, una mina a cielo abierto (corta) y además en el interior, se puede ver el manantial donde nace el famoso río Tinto.

Jugando a la salida

Al llegar al parking el guía te organiza en grupos y te explica muchas peculiaridades de la mina. Es una explotación con 9 niveles de galerías hacia el interior de la tierra, nosotros visitaremos el segundo nivel (con entrada en horizontal desde el suelo), todos los inferiores se encuentran hoy día inundados, pero en su momento estaban en funcionamiento. Arriba el pozo de entrada a la mina que servía para extracción del mineral y subida y bajada de mineros a niveles inferiores.


Llega la hora de entrar en la galería.


Y uno de los momentos que los peques más ansían. ¡Ponerse los cascos de colores como mineros! Algunos de nuestros peques iban preparadísimos, con sus linternas y algún hasta con una linterna de minero de las que se ponen en la frente. Ese momento fue muy divertido, todos estaban felices de ponerse sus cascos.


Es una mina de verdad, en el interior hay menos temperatura, humedad y poca luz como apreciaréis en esta foto sin flash.


Y aunque no había peligros, había que mantener en orden a los peques para que no empezasen correr y no molestasen a las demás personas que querían escuchar las explicaciones del guía. Lo pasaron pipa en el túnel.


Dentro nos hablaron de las duras condiciones de trabajo, de los derrumbes y de las formas de extracción de mineral. Hasta que tras unos 100 ó 200 metros llegamos a un mirador donde teníamos ante nuestros ojos la "corta Peña del Hierro" (explotación al aire libre) con los típicos bancales mineros de extracción.


Anterior a la llegada de los ingleses las explotaciones eran sobre todo interiores, ellos fueron los que iniciaron las explotaciones a cielo abierto. Los distintos colores son de los diferentes minerales de la zona, el gossan por un lado (este nombre es muy curioso, es el nombre que se le dio en la zona a la arena roja que tras depurarse con ella se consigue oro, la palabra viene del inglés "gold sand", arena de oro y como no, los mineros de la tierra lo resumieron a gossan y así se ha quedado), betas rojas de hierro (que le da el nombre a la mina), pirita (que libera azufre, de ahí el color amarillo de algunas zonas ) y calcopirita para extraer cobre (hoy el mineral más apreciado de la región). Y en la base de la explotación el manantial que da origen al río Tinto. El único río rojo de características especiales ,único el mundo.

Tren Minero

Tras la visita a la mina nos fuimos a la estación del tren (a unos 4 km de Riotinto por la carretera de Nerva en dirección a esta localidad). Nos habían dicho que había mesas de picnic junto a la estación, así que allí almorzamos con nuestros peques, el único inconveniente es que no hay sombra, en épocas de más calor allí sería imposible comer. La estación estaba abierta, había un pequeño bar con bocadillos, bebidas, snacks y helados. Tras hacer el picnic, a las 17:30 nos montamos en el tren. Una locomotora con cuatro vagones restaurados de los que se usaban en su momento para hacer el recorrido.


Anterior a la propiedad británica, el mineral se transportaba en mulas o diligencias hasta Huelva, pero los ingleses llegaron con su revolución y crearon una vía férrea para llevar el mineral al Puerto de Huelva, allí embarcaba hasta Inglaterra donde se repartía por todo el mundo.


Por tanto estas vías eran propiedad privada, se creó una gran infraestructura alrededor de ello, puestos de trabajo en la construcción y posterior mantenimiento de los ferrocarriles; y pueblos alrededor de esta  dotación férrea. Como dato deciros que la flota de trenes y maquinarias que circulaban por estas vías (aproximadamente 300 km de vías, de éstos solo 80 kilómetros eran comerciales para el embarque del mineral en Huelva), llego adquirir tal envergadura que era la de mayor número de trenes de España tras la RENFE.


Fotos de las distintas locomotoras y vagonetas que realizaron un formidable trabajo en estas vías, hoy colocadas a los laterales del paseo para que los turistas las vean en su recorrido en tren. La explotación minera durante años ha dejado unas estampas increíbles en la zona.





Todo el recorrido en el tren se viaja junto al río Tinto. El guía te cuenta las peculiaridades del mismo. Tras el análisis por la NASA, se ha descubierto que es un río con vida. Tiene un Ph de 2,4, esta acidez hizo pensar que no hubiese vida en el río, pero se ha descubierto que hay unos pequeños microorganismos primitivos en su interior, los llamados vulgarmente "comepiedras" que en su metabolismo descomponen el hierro en ácido sulfúrico y éstos proporcionan la tan alta acidez al río, que hacen que en sus aguas no pueda existir vida más compleja. Esto a la NASA le ha interesado porque puede probar que en Marte, con un terreno muy parecido a éste, puedan existir semejantes microorganismos y, por tanto, vida. La paleta de colores que viran entre el rojo del agua con hierro y el amarillo del ácido sulfúrico que emana, es increíble. El rojo del río, por tanto, no se lo ha dado la explotación minera, era así desde un inicio por su composición en hiero y la presencia de estos bichitos.


Por el recorrido podemos ver la calzada romana que discurre junto al río y los colores tan fantásticos del lugar.




El guía nos explicaba sus diferentes zonas y curiosidades. Por ejemplo esta curiosidad, a los laterales de la vía hay depositada escoria, el desecho que quedaba tras depurar el mineral, que al meterlo en las vagonetas aun a altas temperaturas al soltarlo quedaba con la forma de éstas y parecen auténticos caparazones de tortuga como se aprecia en la foto.


Tras 12 kilómetros el tren para en una estación llamada "Los Frailes", donde puedes bajar del tren y se hace un descanso de 15 minutos para dar la vuelta a la locomotora y poder proseguir para la vuelta. En la zona hay unos merenderos y un paso elevado para cruzar las vías y llegar al río. El agua el río no solo no es potable, sino que es tóxica, por lo que no se puede beber, pero sus aguas se han usado durante años por sus beneficios curativos para la piel. Los niños se lo pasaron genial jugando a tirar piedras en el río, aunque nos advirtieron que tuviésemos cuidado porque las manchas de la ropa no se quitaban. Como curiosidad contaros, que todos al bajar tocamos el agua del río y después al montarnos en el tren nos dimos cuenta de que todos olíamos a hierro.


Barrio inglés "Bella Vista":

Ya un poco cansados de todo el día jugando fuera de casa con los amiguitos, nos fuimos a dar un paseo por el curioso barrio inglés. Muy bien organizado, con casas típicas de arquitectura colonial, pistas de tenis, club social...


Como os dije no nos dio tiempo de ver la "casa 21", una típica casa de la época de un ingeniero de la mina, decorada como a principios del siglo XX, recreando la vida y la condición social de las personas que la habitaban.


Hasta aquí nuestro paseo por RioTinto, nosotros por cercanía lo pudimos hacer en un día, pero vosotros si queréis, incluso os podréis alojar en una de las casas inglesas de la localidad, en la Old England House.

La única palabra que se me viene a la cabeza tras la visita es absoluta sorpresa, no me esperaba un lugar tan bonito y curioso. Tanto niños como adultos, hemos terminado encantados, nos ha resultado una visita interesante y divertida, con un importante componente educativo para los peques, aunque pensándolo bien, todos hemos aprendido muchas cosas. 




2 comentarios :

  1. Sin duda Riotinto y sus minas son un lugar único en el mundo, con un paisaje totalmente diferente y absolutamente impresionante. Yo fui por allí hace ya muchos años y me quedé impresionada con la belleza del paisaje y con su historia. Tendré que volver porque antes no se visitaba el interior de la mina y me parece algo muy interesante. Estupenda entrada, muy completa. Felicidades!!

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  2. Gracias Caliope! es una visita muy interesante y educativa, tanto los niños como los adultos lo pasamos genial.

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