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jueves, 31 de mayo de 2018

Qué ver en Helsinki en un día desde el puerto o aeropuerto

Helsinki es una ciudad muy visitada durante solo un día, muchos cruceros hacen parada en esta ciudad para que sus tripulantes la visiten durante una jornada, además en avión allí se hacen millones de conexiones y muchos son los viajeros que deciden, durante la escala, tomar el tren desde el aeropuerto y dar un paseo por la ciudad antes e tomar el siguiente vuelo. Este fue nuestro caso, hicimos escala en Helsinki tanto a la ida como a la vuelta de nuestro viaje a Laponia. Os contamos lo interesante de esta ciudad.


No cabe duda de que Helsinki tiene muchas más cosas de las que disfrutar de las que yo os comentaré en este post, pero si vais durante pocas horas hay que priorizar, por tanto,  yo os dejo algunas de las posibilidades que tiene la ciudad.

Transporte hacia la ciudad:

-En avión desde el aeropuerto:
En la misma terminal del aeropuerto hay un tren que conecta, en menos de media hora, el aeropuerto con la Estación Central de Helsinki (Helsingin Päärautatieasema) que está en el centro de la ciudad. Esta estación dispone de un área de taquillas de distintos tamaños donde podréis dejar vuestro equipaje y visitar la ciudad cómodamente sin llevar maletas encima. En nuestros post "Finlandia. Plan, organización y presupuesto" (en el apartado "Transporte desde el aeropuerto" y "tren") os contamos todos los detalles del precio de los tickets del tren, dónde comprarlos, precio y tamaños de taquillas....


Adelantaros que si compráis el ticket de un día por 14 euros podréis ir del aeropuerto a la ciudad (y viceversa), montar en el transporte público de Helsinki durante 24 horas y también tendréis incluido el ferry para poder visitar la isla de Suomenlinna. Pero leer el post que os comento, que allí viene todo más detallado.


-En barco desde el puerto:
Todos los cruceros que atracan en Helsinki no lo hacen desde el mismo muelle. Si tu barco atraca en los muelles de Pakkahuone y Katajanokan, estarás a un paso de la Plaza del Mercado, Kauppatori, en el centro de la ciudad y desde allí poder empezar la visita andando.

Si tu barco atraca en el muelle de Hernesaari, tendrás a 200 metros una parada de los buses 14b (te lleva a la zona turística de la Iglesia de la roca) y el bus 16 (que te lleva a la zona turística de las Catedrales y Kauppatori).


Como he anotado en el apartado anterior, si queréis incluir la visita la isla de Suomenlinna, quizás os compense sacar el ticket de transporte de un día de la ciudad (que os incluye todo el transporte público por la misma y el ferry a la isla).

Zonas y transporte en la ciudad:

Si solo tenemos un día o algunas horas para conocer Helsinki, yo dividiría la ciudad, como veis en el mapa, en dos sectores desde la estación Central de Trenes.
1. La zona que queda al noroeste de la Estación central donde está la Iglesia de la Roca (Temppeliaukion kirkko), muchos edificios vanguardistas, museos y el Monumento a Sibelius.
2. La zona al sureste de la Estación Central donde podréis visitar las Catedrales de la Ciudad, Kauppatori (Mercado Central) y desde allí tomar el ferry a la isla de Suomenlinna.


Gran parte de los recorridos se pueden hacer a pie, por ejemplo de la Estación Central a Kauppatori (Plaza del Mercado) podéis ir dando un paseo observando las catedrales de la ciudad. Incluso desde la Estación Central podréis ir andando a la Iglesia de la Roca, pero desde Kauppatori a la Iglesia de la Roca ya es un paseo más largo y, sobre todo lo que queda más alejado es el monumento a Sibelius, para el que sí necesitaréis tomar transporte público. Pero si observas el mapa del tranvía, es muy fácil moverse por la ciudad, un truco es solo usar el Tranvía 2 (verde en el mapa), usándolo podréis moveros por la ciudad visitando los principales monumentos desde Kauppatori (donde atracan la mayoría de cruceros), hasta la Estación Central (donde se conecta con el aeropuerto), hasta la Iglesia de la Roca y con la zona más alejada (el monumento a Sibelius).


Visita zona Noroeste:
Hacia ella se llega usando el tranvía 2 desde Kauppatori o Estación Central y si vuestro crucero atraca en el muelle Hernesaari tomando el bus 14b.

Helsinki es una ciudad muy visitada por arquitectos de todo el mundo para contemplar sus edificios vanguardistas. La ciudad, con gran influencia del clasicismo, fue modernizada en el siglo pasado por el funcionalismo y tiene un aire modernista interesante. Alvar Aalto fue uno de sus arquitectos más conocidos, pero hubo muchos otros más que llenaron la ciudad de construcciones interesantes para la posteridad.

El edificio que más me gustó fue el de Estación Central de Helsinki (1919). Considerada la creación más significativa del estilo romántico nacional y diseñada por el miembro más importante del movimiento, Eliel Saarinen.


Este edificio de granito finlandés, elegido por la BBC como una de las estaciones más bonitas del mundo, destaca por su elegante diseño, su torre del reloj y por los dos pares de gigantes que flanquean su entrada principal sujetando lámparas esféricas.


El primer edificio vanguardista que nosotros buscamos fue la Capilla del Silencio (Kampin Kappeli). En 2012 Helsinki fue la capital mundial del diseño y este fue uno de los proyectos que se llevaron a cabo para celebrar dicha capitalidad. Está hecha con forma de barco en madera, material típico de las construcciones finesas, que contrasta con los edificios aledaños de acero y cristal.


Es un lugar para meditar en el centro de la ciudad, no pertenece a ninguna religión en concreto, simplemente crea un entorno ideal para desconectar del bullicio de la ciudad y sumergir a la persona en la oración y la reflexión, independientemente de la religión que profese. Representantes de las distintas parroquias de la ciudad y trabajadores sociales se encargan de gestionarla y de atender las necesidades espirituales de todo aquel que lo necesite. A mis peques les encantaron unos cojines con forma de piedra que había para descansar.


Por el camino nos encontramos edificios curiosos como el Tennis Palace, uno de los representantes más importantes del funcionalismo en Finlandia. Destinado a ser un edificio del servicio de automóviles para los juegos Olímpicos de 1940, hoy es un centro cultural donde se encuentra el Museo de Arte de Helsinki, Museo de las Culturas y un cine de la famosa compañía de cine finlandesa Finnkino.




Sea como fuese y dejando a un lado las vanguardias, a mis hijos el edificio que más les gustó fue el del Museo de Historia Natural, las jirafas tomando café en el balcón no tiene competencia para ellos frente a ningún otro ornamento arquitectónico. ¡Curioso!


Llegamos por fin a la singular Iglesia de la Roca (Temppeliaukion kirkko). Como su nombre indica es una iglesia literalmente excavada en la roca, pero a que a la vez recibe luz natural gracias a la claraboya que rodea a la enorme cúpula. Tuvimos mucha suerte y había un oficio en alemán con concierto de música en el interior. La acústica bajo la roca era estupenda, nos quedamos un rato en la parte superior escuchando embobados.



Desde una calle aledaña, tomamos el tranvía número 2 para ir a la zona más alejada del itinerario y observar el famoso Monumento a Sibelius. Se encuentra en el Parque Sibelius (Sibeliuksen puisto). El parque es grande y hay que andar durante un rato para llegar al monumento, al hacerlo tuvimos, sin más remedio, que parar en la zona de juegos, que es muy grande y con juguetes para jugar con la arena (ideal si viajais en familia).


El compositor y violinista finlandés Jean Sibelius nació en 1865. Su música es considerada sello de identidad nacional del país. El diseño abstracto de la obra no dejó de ser controvertido ya que parecía simular tubos de órgano estilizados y el autor nunca compuso música para este instrumento. La autora del monumento, Ella Hiltunen, atribuye el significado de los más de 600 tubos de acero huecos soldados juntos, como una forma de ola que capta la esencia de la música de Sibelius e intentó solventar las críticas añadiendo a la composición la efigie de Sibelius a unos de los lados de la estructura principal. Sea como fuese, a mi la obra me parece preciosa.



Tras la visita tomamos un helado en el parque, dimos un paseo junto al mar y volvimos a tomar el tranvía número 2 para ir a Kauppatori, la Plaza del Mercado.

Visita zona suroeste:

Caminando desde la estación central de trenes, se llega sin dificultad a las dos catedrales de Helsinki. Primero nos encontraremos con la blanca y esbelta Catedral luterana. De estilo neoclásico (1830) se alza sobre unas empinadas escalinatas, quedando el edificio en alto y siendo uno de los distintivos del paisaje de la ciudad.


Se encuentra en la bonita Plaza del Senado, lugar ideal para parar, sentarte en las escalinatas del templo y contemplar el fluir de la ciudad.


Seguimos caminando un poco más hacia el sur y llegaremos a la Plaza del Mercado, en finés Kauppaori, donde ya podremos divisar a la otra catedral la ciudad, la Catedral ortodoxa, que se encuentra elevada sobre una colina de césped en la península de Katajonokka, donde en verano la gente descansa al sol.


Es muy diferente contemplar Kauppatori cuando hay mercado y cuando no lo hay. Por la tarde, cuando han recogido los puestos, la plaza se aprecia así, como en la foto anterior, y por las mañanas es un hervidero tanto de gente que hace la compra, como de turistas que desembarcan en los muelles cercanos. Nosotros almorzamos en uno de los bulliciosos puestos de pescado del mercado. Lo recomendamos, hay buen ambiente y la comida está rica.


En la misma plaza se toman los ferrys hacia distintos lugares. Como ya explicamos, nosotros compramos el ticket del día para los transportes de la ciudad y esto nos incluía el billete de ferry para la peculiar isla de Suomenlinna. El paseo en ferry hacia ella es muy agradable.


Suomenlinna es Patrimonio de la Humanidad, es una fortaleza construida sobre seis islas cuando los suecos dominaban esta zona y se hizo para defenderse del expansionismo de la Rusia Imperial.




A parte de una fortaleza turística, Suomenlinna es un barrio de la ciudad de Helsinki donde viven unos 850 habitantes y es curioso verlos cruzar en ferry con sus bicicletas y transportines con la compra. Aunque dentro de la isla, justo donde se toma el ferry, hay un supermercado (nos vino genial para comprar algunas cosillas a los peques).


Otro de los atractivos de la isla es poder visitar, el Vesikko, un submarino de 1931 usado por la marina alemana y finlandesa. Hoy es un submarino-museo, muy curioso de visitar por dentro previo pago. Recorriéndolo parece que estás en una película de la Segunda Guerra Mundial.







Como ya hemos dicho, hay un pequeño supermercado junto al muelle por si necesitáis comprar agua o comida. Además de un parque infantil también cerca de la zona de desembarco, para que los niños se relajen jugando un rato.


Espero que os haya servido nuestra crónica sobre la ciudad, a nosotros nos pareció un bonito lugar.

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