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miércoles, 13 de enero de 2016

Alojamiento en el Seminario Maior de Évora

¿Nos hemos alojado en un Seminario? Sííí

Como ya os conté, una amiga me habló de esta hospedería en el Seminario de la bonita ciudad  portuguesa de Évora. La ciudad se encuentra en el Alentejo (en el interior de Portugal). Fue la ciudad más importante del país vecino durante su Edad de Oro y queda constancia de ello en su numeroso patrimonio. Además está rodeada de lugares mágicos prehistóricos. Pero de todo ello os hablaré con detalle en mi próximo post...

El entorno era interesantísimo , el alojamiento era barato y no me podéis negar que singular, ahora solo me quedaba investigar si este alojamiento sería adecuado para viajar con un grupo grande de personas (incluidos niños). Y de esta manera empezó mi labor de investigación sobre el lugar.


Me puse en contacto con el seminario por email y me dijeron que tenían los siguientes tipo de habitaciones:
-algunas habitaciones familiares (dos habitaciones unidas con un baño y una única puerta de entrada/salida) cuyo precio era 35 euros
-habitaciones dobles con baño a 30 euros
-habitaciones sencillas con baño a 20 euros.
Pregunté si había calefacción, a lo que me respondieron que sí.
También si todas las habitaciones tenían sábanas, mantas, toallas... a lo que me respondieron igualmente que sí.
El desayuno estaba incluido en ese precio.
Cunas no tenían (me pareció de los más normal que un seminario no dispusiese de cunas je je), así que yo me llevé la mía de viaje para mi hijo pequeño.

Por tanto, todo era igual que un hotel, el precio era estupendo, había habitaciones de sobra para todos y a esto se le sumaba el exotismo de estar alojados en un seminario. Por lo que reservé mediante email para mi grupo tres habitaciones familiares y una doble.

Llegamos a nuestro alojamiento, el Seminario Maior de Évora, una tarde de invierno ya de noche. Nos recibió una señora que nos enseñó nuestras habitaciones, nos dio los códigos de entrada al edificio, nos dijo que podíamos aparcar en el interior sin coste y un sobre donde debíamos dejar dentro el dinero y entregarlo a ella cuando quisiésemos o dejarlo en un buzón destinado a tal fin.

Hay dos plantas de habitaciones, la de abajo con habitaciones más pequeñas tipo residencia de estudiantes (el baño es muy pequeñín pero está dentro de la habitación) y las de arriba, que eran las nuestras, una planta mucho más antigua (antigua con encanto) donde creo que vivían los sacerdotes residentes. Lo primero que nos sorprendió del edificio fue que pensábamos que el alojamiento estaría separado de la zona destinada a seminario, pero no es así, todo es común. Nuestras habitaciones estaban próximas a las de algunos profesores, creo que esto era debido a que solicitamos habitaciones familiares, mucho más grandes que las normales y por ello estaban en la zona del profesorado.

El Seminario es el s XVI por lo que es un edifico antiguo. Hay zonas más modernas, pero zonas también antiguas como nuestra planta de alojamiento. Largos pasillos con las celdas de los sacerdotes a los lados (debían ser bajitos, porque las puertas eran pequeñas). Si os fijáis en la foto, de noche, es un poco de peli de miedo, pero y las risas que nos echamos a costa de los espíritus que allí podía haber je je.


Las habitaciones son muy sencillas. Suelo de madera (en la segunda planta, en las habitaciones de la primera planta no), camas sin lujos, los colchones no eran incómodos y colchas anticuadas. Pero todo muy limpio.
Habitación del seminario
El baño de la habitación sin nada reseñable, igualmente sencillo y limpio.


La buena ubicación del alojamiento, en pleno centro de la ciudad, nos permitió dar un corto paseo nocturno por sus monumentos al llegar y cenar en un restaurante próximo a la Praça Do Giraldo.

Disfrutamos de unos desayunos muy especiales. En primer lugar porque el desayuno lo servían en el antiguo refectorio. Estar allí sentados en la gran sala con el púlpito de oración era algo muy "exótico" para todos. Y a mi me resultó especial porque el pan, el café y la mantequilla portuguesa me encantan y de eso constaba el desayuno. Era un desayuno muy simple, pan, mantequilla, mermelada, leche, café, cacao y fruta, pero ya digo a mi me supo a gloria. Éramos los únicos que estábamos desayunando, por lo que toda la sala era para nosotros, nuestros hijos daban carreras por el largo refectorio para contemplar el Portal de Belén ubicado en el fondo, que menos mal que aguantó de forma estoica los intentos de ataque a las figuritas de nuestros peques; y nosotros charlábamos relajadamente.



Tras el desayuno, mientras las mamás preparábamos las cosas para pasar el día fuera, los papás salieron al campo de futbol del seminario a jugar un rato con los peques a la pelota. Y tras los preparativos emprendimos nuestra visita turística a la ciudad que ya os contaré.

El Seminario nos ha resultado un alojamiento muy peculiar, para todos era algo novedoso, debido a su bajo coste ha permitido organizar un viaje en grupo abaratando costes y han sido tanto los trabajadores como los residentes del lugar muy amables con nosotros. Así que la relación calidad precio nos ha parecido estupenda. ¡Hemos vivido una experiencia diferente!

3 comentarios :

  1. Para nosotros desde Argentina está muy lejos...pero guardo la información pues uno nunca sabe.....Portugal es un país que está en nuestro plan futuro. Gracias muy interesante tu experiencia y sobretodo diferente. Julia C.

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  2. Gracias por tu comentario Julia!!! Portugal es un país muy interesante, con buena comida y con gente amable. Je je je se nota que somos buenos vecinos. Un abrazo para ti hasta tu Argentina, país que estamos deseando de visitar, nuestro sueño es hacerlo en navidad que allí es verano y bajar a la Patagonia. Lo dicho, un saludo y gracias por pasarte por aquí.

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